Aplatanando las medidas del Banco Central contra el COVID-19

El Banco Central de la República Dominicana se adelanta a los peores escenarios económicos que pueden ser causados por las medidas de distanciamiento social y las disposiciones de cierre de fronteras llevadas a cabo para prevenir la propagación de la COVID-19 (enfermedad del coronavirus), declara pandemia por la Organización Mundial de Salud, el pasado 11 de marzo. 

Claro, lo que ocurre es que los bancos centrales, ninguno, conversan con el ciudadano común, sino que sus conceptos son tan complicados como la gestión que llevan a cabo, pero los efectos de sus decisiones sí recaen sobre el ciudadano de a pie, que paga los platos rotos por medio de la inflación (alza generalizada de precios), el desempleo o la estanflación (el tsunami económico, la mezcla de inflación y desempleo).

Por eso, en la entrada número 32 de este Weekend Money, hacemos lo máximo por aplatanar las medidas altamente técnicas del Banco Central dominicano y explicamos cómo indicen directa o indirectamente en tu bolsillo.

Bajas tasas de interés

La tasa de política monetaria es la referencia general por medio de la cual las entidades financieras fijan sus propias tasas para cobrarlas en los préstamos y pagárselas a los ahorros. Mientras más baja está la tasa dispuesta por el Banco Central, más bajas deben ser las tasas de los bancos, en teoría. Las autoridades monetarias dominicanas disminuyeron de 4.5 % a 3.5 % anual. Esto indica dos cosas, si vas a ahorrar, te pagarían menos intereses por sus depósitos a plazo fijo, si vas a pedir prestado un crédito nuevo, lo más probable es que pagues menos de intereses, y si tu banco es excelente, rebajará los intereses de aquel préstamo que tienes tiempo pagando.

Otra fuerza que puede tirar las tasas de interés hacia abajo es la reducción del costo del dinero de los créditos overnight, de 3 % a 2.5 % anual. ¿Y qué es eso? Al final de cada día los bancos tienen que cuadrar su caja. Si se dan cuenta de que les falta dinero para pagar, se lo piden prestado a otro banco que ese día tiene excedentes de liquidez. Ese préstamo interbancario que se toma de noche y se paga de día es lo que se conoce como overnight (de la noche a la mañana). Al bajar la tasa de referencia del costo de ese dinero, a los bancos se les hace más fácil bajarles las tasas a clientes como tú y yo.

Más dinero en la calle

Como el consumo generalizado va a bajar, el Banco Central inyecta RD$52,000 millones. ¿Cómo lo hace? Libera el encaje legal y compra deuda a las entidades financieras por 90 días, a partir del 17 de marzo. El encaje legal es la proporción del “ahorro” que deben guardar los bancos, de todo lo que sus clientes tienen ahorrado. Las autoridades obligan a la banca a guardar esta provisión y no prestarla, como provisión por si ocurre algo malo con una institución financiera. Al liberar esa provisión, la banca tiene más recursos para prestar y eso coloca más dinero en la calle.

Igualmente, como las exportaciones y el turismo han sido muy golpeados, el Banco Central anunció que canalizará al mercado cambiario US$500 millones, de modo que no falten dólares para que las empresas puedan importar lo que necesiten para enfrentar esta crisis y que la tasa de cambio peso DOP/dólar US$ no se vaya por las nubes. Quizás no tienes dólares y no haces comercio exterior, pero la tasa de cambio tiene el poder de hacer que todos los productos suban de precio. 

Toma medidas por favor. Nueva York sí duerme, la Muralla China no es tan grande y nadie quiere tomar el camino a Roma. ¡Nos estamos enterando de lo vulnerables que somos! Así que lava tus manos con frecuencia, no te acerques a la gente, no salgas de tu casa sin estricta necesidad y si aparecen síntomas infórmalo. Salva tu vida y a de los tuyos.  

Por Carlos Arturo Guisarre.

Protege tus activos de los efectos del coronavirus

Por primera vez desde 2009, con la gripe H1N1, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara una pandemia. El COVID-19 (coronavirus disease 2019) eleva las máximas alertas mundiales por la concurrencia de miles de fallecidos y decenas de miles de contagiados por causa del coronavirus, altamente contagioso pero menos letal de lo que comunica la percepción general.

Solo la industria naviera global reporta que pierde 350 millones de dólares por semana exclusivamente por efectos del virus, mientras que datos de Bloomberg estiman que de aquí al verano el COVID-19 le cueste a la economía mundial 2.7 millones de millones de dólares (trillones anglosajones), por una combinación de factores como la caída del producto interno bruto de China, y la desaceleración de la Unión Europea, Estados Unidos y Japón.

Ante tal desaliento, ¿qué puedo hacer yo para echar a andar mi negocio? ¿En qué puedo invertir? ¿Cómo puedo proteger lo que ya tengo? Si la histeria te invade, lo primero que quiero decirte es que te calmes. El más peligroso de todos los virus es el miedo, se contagia pensando en el peor escenario y consumiendo noticias falsas. Sobre esto último, te animo a no darte por informado hasta que constates que el dato proviene de fuentes oficiales pídeles a tus allegados lo mismo.

Lavarse bien las manos, restringir la cercanía con otras personas y quedarse en casa si tienes síntomas parecidos a la gripe no son clichés, se trata de la manera responsable en la que podemos actuar para evitar que la pandemia empeore, esperando que el calor del verano sirva para terminar tanto con el virus del COVID-19, como con el virus del pánico.Cinco puntos sobre el coronavirus.

Es tiempo de comprar ciertas cosas

Si piensas viajar en el verano o apartar para hospedarte en un resort, este es un buen momento. Pobres proyecciones para la industria de viajes a nivel global hacen que las empresas sean más amables a la hora de fijar precios, en especial cuando el turista reserva con tiempo.

Dado que la demanda china de petróleo disminuye, los precios de los combustibles fósiles tendrán que bajar aunque sea por inercia. Si tu negocio necesita aprovisionarse con frecuencia, tu proveedor estará abierto a una compra adelantada de los hidrocarburos que necesitas, con precios preferenciales. Hay otros ejemplos.

¿En qué puedo invertir?

Los bonos de los gobiernos y la deuda corporativa de tipo fijo, en fin, todo lo que sea renta fija de entidades estables se está convirtiendo en un refugio de los traders a nivel mundial, en detrimento de las acciones corporativas (para el mercado ajeno a República Dominicana) y los fondos de inversión de renta variable.

Con la renta fija el inversionista recupera algo de certeza, al saber que por su capital invertido tendrá como retorno un interés que queda claro. Sin embargo, en mi opinión es un buen momento para comprar acciones de grandes empresas que todos sabemos que no caerán con el coronavirus. ¿Crees que Amazon, Google, entre otras, cerrarán por este aviso de pandemia? Si la respuesta es no, aprovéchate de que bajan sus acciones y hazte de algunas.

Algunos negocios se benefician

El mundo digital cosecha grandes éxitos con el pánico. ¿Cierran los centros educativos? Recurren al e-learning. ¿Les da miedo ir a la tienda? Lo pueden pedir por internet a domicilio, con un riesgo mínimo para quienes se lavan las manos.

Esto sin contar con lo obvio. Los centros de salud se abarrotan, tanto de enfermos como de hipocondríacos, y los productos de higiene personal se agotan en los comercios. Fabricar jabón de cuaba nunca fue tan lucrativo.

El regreso de la comunicación interna

Si administras una empresa de tamaño medio o grande, no te contiene que algún empleado salga positivo del COVID-19. Tu analista de comunicación interna, ese compañero que tienes escondido en algún cubículo del Departamento de Recursos Humanos, tiene que empoderarse para comunicar a toda compañía las medidas de prevención que se requieren para evitar pasar a ser parte de las estadísticas de la pandemia.

Pasará, por favor resiste

Todas las pandemias tienen algo que común, terminan. Y cuando lo hacen, se demuestra que el pánico y el fatalismo hizo más daño que las dolencias de las enfermedades derivadas. Resiste, no cierres tus operaciones, sólo mantente en pie mientras todo se resuelve.

Lo que debo saber antes de firmar un préstamo

Previo a asumir el compromiso, tengo que conocer 9 conceptos básicos

Ya estás listo para firmar por ese préstamo que necesitas. Será esa deuda lo que te permita comprar aquel carro o aquella casa con la que soñaste, pero te embarga una duda. Te acuerdas del primo al que casi lo arruina un préstamo que tomó hace algunos años. Una de las cosas que más preocupación te generó fue darte cuenta de lo poco que él sabía  sobre el compromiso que había contraído. No se sabía la talla de su camisa de 11 balas.

No te angusties. Si te enteras de estos nueve conceptos que voy a desglosarte ahora, tendrás control de tu deuda y sabrás a qué atenerte cuando asumas un compromiso que puede contribuir con el crecimiento de tu patrimonio.

1- La tasa de interés compuesto

 El precio del dinero, el costo más básico que tendrás que pagar por el préstamo que estás tomando. El interés compuesto representa la acumulación de intereses que se han generado en un período determinado por un capital inicial. Es aquel interés que se cobra por un crédito y al ser liquidado se acumula al capital, por lo que en la siguiente liquidación de intereses, el interés anterior forma parte del capital o base del cálculo del nuevo interés.

Perfecto, en español. Imaginemos que tenemos pedimos prestados 100 pesos a un 5 % de interés anual. Pasados 365 días debemos 105 pesos, porque se agregó el interés. Hasta ahí vamos bien. Lo que ocurre es que al segundo año, el 5 % anual no se le aplica a los 100 pesos, sino a los 105 pesos, porque el interés del año anterior pasó a convertirse en el capital sobre el cual se aplica el nuevo interés, así que pasamos a deber 110 pesos con 25 centavos. Y así sigue, como una bola de nieve.

2- El plazo del interés

 En el ejemplo anterior tratamos un interés anual para facilitar el análisis. Sin embargo, el plazo en el cual se “recarga” la tasa es variable y hay que conocerlo, puesto que la frecuencia cambia diametralmente la naturaleza de nuestra camisa de 11 balas.

Digamos que tomamos los mismos 100 pesos, pero a un 1 % de interés mensual. Al cabo de 30 días vamos a deber 101 pesos, luego 102.01 pesos, y en tres meses serán 103.03 pesos, que no se sienten tanto si son 100 pesos. ¿Pero qué pasa cuando tomamos 100,000 pesos con esas condiciones? Debemos estar atentos.

3- El día que tienes que pagar

Si la entidad financiera está esperando su cuota para el día 15 del mes y te retrasas con frecuencia hasta el día 20 porque se te olvidó o porque no te han pagado ese trabajo extra, prepárate para al menos una pérdida de puntos en tu score crediticio, lo que también pudiera convertirse en recargos, dependiendo del acuerdo que hayas hecho. Paga en el día que toca, o antes.

4- Esa tasa quizás no es fija

 ¡Que bueno que aún no te has desencantado! Pues mira, al funcionamiento del interés compuesto tenemos que agregarle el derecho que tu acreedor pudiera tener de aumentar la tasa, en relación a… simplemente lo que se le antoje. Si tomas un préstamo a cuatro años, tal vez debes agregar a tu planificación el hecho de que el tipo de tu crédito suba dos puntos porcentuales antes del cierre.

5- El reconocimiento de la garantía

 Al solicitar un préstamo personal, te decides a colocar tu carro en garantía para obtener mejores intereses. Es cierto que podrías vender el vehículo en 300,000 pesos, pero cuando la entidad financiera determina el valor del bien mueble, entiende vale 220,000 pesos.

6- Los cargos por mora

 Compara esto entre instituciones financieras antes de contraer una deuda. No solo los intereses son importantes, los cargos por mora pueden hacerte la vida imposible en un caso de dificultad financiera. Esto existe y seguirá existiendo, pero tu deber es enterarte.

7- La penalidad si pre-pagas

 Esta sería la antítesis de los cargos por mora. Aquí lo que ocurre es que ingresos inesperados te permiten cancelar tu préstamo antes del plazo, pero la mayoría de las entidades financieras te cobran una penalidad por hacer eso, que puede ser del 10 % del capital restante por pagar.

El castigo por el pre-pago es un mecanismo de defensa del acreedor, puesto que cuando saldas a destiempo hay intereses que tu institución financiera no va a cobrarte, que ya eran parte de su planificación de ingresos.

8- Los seguros que te cobran

 En tu mensualidad, además del capital e intereses, también pueden obligarte a pagar un seguro de vida, una póliza de vivienda (para las hipotecas) o una cobertura de vehículos. De que tendrás que pagarlo, es lo más probable, no obstante, he visto muchas personas que pagan dentro de su cuota una cobertura sin saberlo y, por lo tanto, no la aprovechan cuando se materializa el riesgo.

9- Gastos de cierre

Una vez saldas, por ejemplo, una hipoteca, lo más probable es que tengas que pagar los costos legales que suponen el traslado de la propiedad formal del acreedor al antiguo deudor, que ahora es dueño. Verifica bien, puesto que algunas entidades financieras, para competir, exoneran a sus clientes de este gasto, asumiéndolo la misma institución con parte de las ganancias que obtuvo por medio de los intereses.

¿Letra pequeña? No, se trata de conceptos básicos que debes saber antes de asumir el compromiso.

Carlos Arturo Guisarre

@cguisarre

 

 

Historias de viaje con el interés compuesto

Albert Einstein lo llamó la fuerza más poderosa del Universo.

Se llama Josué, tiene 34 años y lo cierto es que tenía muchas ganas de conocer Sudáfrica. Leer “A long walk to freedom”y “Conversations with my self” lo motivó a conocer en persona algunos los escenarios donde Nelson Mandela se convirtió en una leyenda de la política mundial.

Por 10 días de paseo por la zona más austral de África, Josué se planteó un presupuesto de 300,000 pesos dominicanos, incluidos hotel, pasajes aéreos con sus múltiples escalas, algunos tours y cenas en un pequeño restaurante de playa que se ganó su estrella Michelin.

Ella es Carla Leticia. Desde pequeña, su papá le enseñó el papel estelar que el Estado de Israel juega en la historia antigua y moderna. Los pasajes bíblicos, la Segunda Guerra Mundial y la guerra de Yom Kippur eran temas de conversación en su adolescencia. Ahora ella quiere ir a Tel Aviv y a Jerusalén por su cuenta, sin aceptar el dinero de su familia, como un logro personal para celebrar su mayoría de edad (18 años). Por un viaje de 10 días, con todo incluido, ella entiende que lo logra con 120,000 pesos dominicanos.

Josué tiene un buen trabajo como ingeniero en una importante empresa de alimentos, así que, confiado en sus ingresos, toma un préstamo de consumo (por RD$300,000) con un plazo de 18 meses, con un interés de 25 % anual. Después de todo, las fotos de turismo por Instagram no sirven como garantía.

En cambio para Carla las cosas son distintas. Apenas acaba de entrar al MIT, donde espera hacerse economista, así que lo que le queda es ahorrar el 10 % de su salario como empleada a tiempo parcial de la oficina de registro de la prestigiosa universidad, puesto que sus padres también tienen que sostener a su hermano mellizo, quien busca convertirse en ingeniero civil con mención en infraestructura de la Universidad de Beijing.

Mientras Carla se propone un ahorro de 24 meses, Josué arranca para Sudáfrica. El ingeniero de 34 años se siente como un preso en Robben Island, ya que al tiempo que rememora las hazañas psicosociales de Nelson Mandela, se acuerda de que en Santo Domingo le espera una mensualidad 20,157 pesos dominicanos con 54 centavos.

Comiendo Wolfgat, calcula que terminará pagando 62,835 pesos dominicanos con 72 centavos de intereses y que pagándose a sí mismo la mensualidad por 18 meses hubiera tenido más dinero para disfrutar y en el Aeropuerto Internacional de Las Américas no le esperaría ese compromiso que representa el 30 % de sus ingresos. ¡Pero no tiene esa disciplina! Cree que la vida hay que vivirla, no se sabe de mañana.

Carla en cambio escuchó en su casa que su papá insistía mucho en algo llamado el interés compuesto. De hecho, su interés en la economía se lo inculcó su viejo en su casa. Por eso, con su ayuda, identificó un producto financiero de ahorro en Massachussetts que paga por sus aportes mensuales un 0.35 % mensual. “Pero qué poquito”, dice ella, pero su padre le pidió paciencia.

Aportando a su cuenta el equivalente en dólares a 5,000 pesos dominicanos, la niña de papá obtuvo, al cabo de 18 meses, 120,756 pesos dominicanos. Claro, esto es en teoría, porque la tasa de cambio DOP/US$ jugó a su favor en ese tiempo. Está demás decir que disfrutó mucho su primer viaje de turismo sola más allá de los Montes Urales.

¿Qué fuerza jugó a favor de uno y le costó al otro? Digamos, para facilitar el análisis, que ahorras 100 pesos al mes con un 1 % de interés mensual. Al final del mes tendrás 101 pesos. Estamos partiendo de que no te vas a comer los intereses, así que en el mes número dos el 1 % no se aplicará a 100, sino a 101, por lo que al final de ese segundo mes tendrás 202.01, la suma de los 1.01 que obtuviste con los intereses y los 100 que agregaste como tu ahorro programado. Esto sigue sumando.

Lo negativo es que cuando debes pasa lo mismo, los interese te caen arriba como una bola de nieve y por eso a Carla Leticia le enseñaron desde jovencita que no adquiera compromisos financieros a cambio de cosas que no pueda vender o no obtengan valor.

¿Viajar? Fantástico. Ver de primera mano culturas y formas de vivir ajenas a la tuya abre tu mente como pocos modelos de aprendizaje. Pero acuérdate de Carla Leticia.

Carlos Arturo Guisarre

@cguisarre

 

¡Conoce el factor menos mencionado de la riqueza!

Las seis razones por las que el tiempo es tan importante como el dinero

Las finanzas se componen de dos elementos: el dinero y el tiempo. El dinero es el medio de intercambio por el que nos pasamos las mejores horas del día esforzados en actividades productivas. El tiempo, en cambio, lo consideramos un recurso abundante que simplemente  pasa frente a nuestra vista sin ningún control, el cual no podemos cuantificar ni valorar con la misma exactitud con la que asignamos valor a un billete.

Sin embargo, ese tiempo que pasa por encima de nuestro hombro, bien utilizado, cuenta con una relevancia incalculable (literalmente) a la hora de construir nuestra prosperidad financiera y personal. Junto con el dinero y las propiedades, los 86,400 segundos que tiene un día cuentan para edificar una mejor versión de ti en el aspecto financiero. Acompáñame para que veamos cómo.

Tu formación cuesta tiempo

La disponibilidad de tiempo es el factor principal en la formación continua. Si bien es cierto que el dinero paga las matrículas de diplomados y maestrías, son las horas libres las que nos permiten cumplir con los deberes que trae el proceso de aprendizaje.

Cuando me apunté a mi segunda maestría (sobre seguridad nacional) alguien me dijo que eso me iba a tomar mucho tiempo, 18 meses “prácticamente sin vida social”. Si bien es cierto que costó sacrificio, 18 meses después disfrutaba de la graduación. Los mismos 18 meses que invertí pasaron tanto para él como para mí, la diferencia es qué hicimos en y con ese lapso de tiempo.

Otro factor de formación continua es la buena lectura. Independientemente de que los best seller no son tan baratos, es la disponibilidad de tiempo para sentarnos y pasar páginas para la izquiera el mayor reto para desarrollar un hábito constante de consumo del conocimiento.

Tú salud sale del reloj

Suponiendo que tienes un plan aceptable de cobertura de servicios de salud, buscar atención médica especializada conlleva una de las mayores inversiones en tiempo. Esperar por el galeno, hacer turnos para tomarnos muestras de exámenes clínicos y regresar a concluir el proceso son “molestias” por las que tenemos que pasar si queremos vivir más y mejor.

Hacer ejercicio es otro elemento importante que a veces se sacrifica en el altar de lo urgente. Y su mayor costo se calcula en tiempo.

A mayor tiempo mayor riesgo

A la hora de invertir, mientras más tiempo tarda en completarse la inversión, mayor riesgo hay de que las cosas no salgan como esperamos. Por eso los instrumentos de inversión que tardan más tiempo por lo general pagan una mayor cantidad de intereses.

Por ejemplo, puedes comprarle bonos a una empresa a cinco o a 10 años. Digamos que a cinco años el interés que piensa pagar esa compañía es el 10.88 % anual. Si esa misma oferta financiera se extendiera a 10 años, probablemente necesitaría pagar un 14 % anual para que los compradores de bonos asuman el riesgo. Esto, porque mientras más tarda el costo del bono en devolverse, más probabilidades hay de que ocurran adversidades en el camino que impidan a una compañía honrar sus deudas.

A menor tiempo mejor deuda

Si tomas un crédito, mientras más rápido lo pagues te costará menos en intereses y te expondrás menos a que algo ocurra que te impida cumplir con tu compromiso. Es que la lógica del punto anterior también aplica al banco cuando te hace un préstamo, mientras más tiempo tarda la deuda en pagarse, más riesgo asume la institución bancaria con su deudor.

La paciencia vence al mercado bursátil

Todos los expertos coinciden en que quienes quieren enriquecerse rápido en el mercado de valores van por lana y terminan trasquilados. Si participas en algún mercado accionario que cotiza a diario y vendes cuando todo el mundo vende, para comprar cuando todo el mundo compra, eres parte de un juego de suma cero, donde otros son los que ganan con tu afán.

La paciencia, en cambio, es lo que le permite a los buenos traders analizar las distintas situaciones e instrumentos financieros, para saber qué comprar y retener en el tiempo, con fines de obtener beneficios a un plazo no tan instantáneo.

Las cosas buenas cuestan

En la vida, lo bueno cuesta, ya sea dinero, tiempo, o ambas cosas. Bueno y rápido no es barato; barato y rápido no puede ser bueno; bueno y barato no puede ser rápido. Desconfía de todo el que te quiera vender la fórmula del agua en polvo.

Carlos Arturo Guisarre

@cguisarre

Prepara tu bolsillo para el matrimonio

En la pareja, lo más importante es el amor, pero…

La causa más popular de divorcio es la incompatibilidad de caracteres. Cuando no hubo incidentes graves en la convivencia y los abogados necesitan justificar la separación utilizan este argumento básico que podría significar una infinidad de cosas. Ahora bien, si nos adentramos a la realidad de esas parejas, nos daremos cuenta de que en muchos casos la presiones económicas jugaron un rol fundamental en el fracaso de la unión matrimonial.

Puede que el dinero haya contribuido al divorcio por distintas vías. Por ejemplo, el nivel de vida que alcanza con los ingresos no cumplía con las expectativas de uno de los dos, las deudas ahogaban hasta el romanticismo o el desempleo crónico terminaba por hastiar a alguien. Las posibilidades son numerosas.

El matrimonio no solo depende del amor, aunque sea este el factor más importante. Casarse también conlleva distintas perspectivas financieras que es necesario tomar en cuenta cuando aún estás en la soltería.

Consigue un trabajo

Tienes que conseguir de qué vivir, incluso mientras estudias, salvo carreras son planes de estudio muy exigentes, como la medicina. Este es el principio de la preparación para formar un hogar.

Estudia mientras estás en la soltería

La universidad es mejor y se aprovecha más si aún no tienes responsabilidades de familia. Además, tu carrera universitaria es lo que te dará mayores probabilidades de poder proveerle a tu cónyuge y a tus hijos en el futuro.

Aquí me gustaría hacer énfasis en los hombres. Las mujeres por lo general están muy bien preparadas en esta época y si te quedas atrás, te será difícil conseguir la pareja que quieres.

Otra cosa, la soltería es la etapa de la vida en la que puedes aprovechar para irte al extranjero a hacer tu maestría. Una vez te casas, es más complicado abandonar el hogar para cumplir con compromisos académicos.

Si no ahorras ahora, ¿cuándo?

Este es el mejor momento para aprender ahorrar. Debes aprender a controlar tus gastos por medio de un presupuesto. Si no puedes hacer esto cuando todavía careces de responsabilidades directas, ¿cuándo lo harás?

Una vez encuentres a esa persona especial, celebrar una boda, irte de luna de miel, alquilar y amueblar una casa son cosas que cuestan dinero. El ahorro es el que puede evitarte comprometerse con grandes deudas.

No te hagas el loco en tu casa familiar

Si no colaboras con los gastos de tu casa materna, no sabrás lo que cuesta operar un hogar por ti mismo. Es común que la gente se case y luego no sepa toda la estructura de gastos que componen una casa. Si ya estás trabajando y aún vives en tu casa familiar,  lo más justo es que te comprometas a pagar al menos una sola factura, con eso te irás entrenando en la administración del hogar.

Una sola carne, un solo bolsillo

Antes de casarte, debes reflexionar en que el matrimonio, salvo algún acuerdo prenupcial, se trata legalmente como una comunidad de bienes. Las finanzas de la pareja se llevan en común en el hogar. Tus deudas son sus deudas, tus problemas son sus problemas, también tus ingresos son sus ingresos.

Carlos Arturo Guisarre

@cguisarre

Empuje el carrito del supermercado sin deuda

Compra de comida sin poner en peligro el bolsillo.

Para una familia de clase media, la compra del supermercado puede tener una ponderación del 20 % de los ingresos fijos. A menudo las personas a las que tengo oportunidad de aconsejar se quejan de lo cara que es la comida, factor que les resta flexibilidad a la hora de hacer un presupuesto personal ajustado a sus posibilidades.

Es cierto que el precios de los alimentos es alto en República Dominicana en comparación con el ingreso medio. Sin embargo, estos cuatro consejos le ayudarán a empujar su carrito del supermercado sin endeudarse, además de que ajustará sus gastos de comida a nuestras posibilidades reales y no a nuestros apetitos.

Haga una lista con un presupuesto límite

Establezca una lista de lo que realmente necesita y fije junto a su familia cuánto dinero puede gastarse en esta diligencia. Organice ese listado desde el producto que más necesita, hasta lo que puede adquirirse después, en otro viaje al supermercado.

En la mayoría de las cajas registradoras de los supermercados de Santo Domingo, Santiago y Punta Cana una pantalla va mostrando la suma de su compra en la medida en la que la cajera pasa los productos por el lector de códigos barra. Pase los elementos en el mismo orden de su lista, al momento que la suma de la pantalla sobrepase su presupuesto fijado, detenga la compra.

No siempre conviene el tamaño familiar

A veces, comprar 12 en vez de cuatro, cuando no necesitamos los 12 artículos en el momento, no representa un ahorro real. Quizás el precio por unidad sea de un 5 % menos, lo que no vale la pena para adquirir un paquete de productos que incluso podrían vencerse antes del uso.

Conserve las facturas anteriores

Las facturas anteriores te ayudarán a darte cuenta de que ese producto, de esa marca, quizás subió un tanto, y que es hora de cambiar o de producto o de marca para satisfacer la misma necesidad.  Igualmente, conservando los tickets anteriores, es más fácil comparar entre distintas cadenas de supermercados.

En algunas zonas de Santo Domingo una misma esquina o una misma plaza comercial incluye varias cadenas de supermercados, por lo que podemos hacer el ejercicio de comprar algunas cosas en un sitio y otras en otro, sin perjudicar nuestro sentido de la conveniencia.

Evite comprar comida lista para el consumo

Las frutas picadas y las carnes sazonadas tienen un costo extra, por el valor añadido que encierran. Para ahorrar, favorezca productos en su estado bruto, puesto que a ti te saldrá más barato picar la lechosa o sazonar el pollo en tu cocina.

Carlos Arturo Guisarre

@cguisarre

¿Cómo puedes rescatar tu malogrado crédito del “cicla”?

Estrategias para recuperar un perfil de riesgo aceptable.

Los buró de crédito son organizaciones independientes con acceso a la información crediticia de las personas debidamente registradas en República Dominicana. Si tienes una cédula, Data Crédito y Transunion, los buró de crédito que operan en el país, pueden hacer un reporte sobre ti en cuestión de minutos.

El sentido de los burós crediticios es que una entidad financiera verifique qué tan riesgoso puede ser prestarte dinero antes de efectuar el empréstito. De allí el miedo a “caer en cicla”, lo que indica que tu score de crédito es tan bajo que ni el chinero de la esquina te fiaría. Resulta que el Cicla era lo que actualmente administra Transunion, la información crediticia que los acreedores pueden consultar (a cambio de una tarifa) antes de ver si van a prestar dinero o vender a crédito.

Si “caes en cicla” o tienes tu score de crédito por debajo de los 600 puntos, en una escala de 950, no podrás conseguir una nueva tarjeta de crédito, la tienda no te venderá plazos ese electrodoméstico y la empresa telefónica no te permitirá sacar el plan pos-pago. Incluso, algunos departamentos de reclutamiento consultan a los buró como una forma de obtener “referencias de carácter y responsabilidad”, o incluso para saber qué tan desesperado estarías para obtener un trabajo y tumbarte el pulso en la negociación de tu salario.

Entonces, ¿cómo puedo salir del “cicla”? Te preguntarás si eres de los que permanece en esta difícil situación. Aquí seis pasos para elevar tu score crediticio.

Da la cara

Si no puedes pagar, ruega, así de simple. Comunícate con tus acreedores con tres mensajes clave: (1) sé que debo x cantidad de dinero; (2) quiero pagar pero no puedo ahora; y (3) estoy dispuesto a hacer un plan de pago distinto y acorde con mi situación de crisis, en lo que mejoran mis finanzas. Esto puede retardar tu entrada al segmento de los incobrables, lo que te compra tiempo para evitar el descenso de tu score de crédito.

Paga tus deudas

Una vez tu score de crédito está bajo, solo lo aumenta el pago de las deudas. ¿Cuánto tiempo permaneces en “cicla”? En la medida en la que pagas lo que debes y mantienes a cuenta tus facturas, con el tiempo tu score crediticio mejora. No hay atajos en esto, no creas en “expertos” que digan lo contrario o quieran venderte una fórmula mágica: solo sales del “cicla” saldando tus deudas.

Archiva tus cartas de saldo

Como cualquier otra organización, a veces los buró de crédito no actualizan sus informaciones sobre nosotros con la velocidad que necesitamos. Por eso, la mejor manera de notificarles de nuestro buen comportamiento financiero es con las cartas de saldo que archivamos, en especial cuando previo a ese saldo atravesamos por el oscuro valle de la morosidad.

Elije bien tus nuevas deudas

Si mejoras tu score pero vuelves a tener problemas, recuperar tu perfil de riesgo será más difícil la vez siguiente. Se supone que las dificultades de estar “en cicla” te han enseñado la magnitud del compromiso que adquieres al endeudarte, así que arrópate hasta donde la sábana te alcance, toma créditos cuyas mensualidades puedas pagar y evitar contratar “fiao” cosas como viajes al extranjero, electrodomésticos prescindibles y ropa.

Es gratis, no le pagues a nadie

Aparecen oficinas privadas que prometen “limpiar” el score de los alicaídos a cambio de la contratación de sus servicios. Insisto, el buró de crédito no es más que una base de datos en la que estamos todos y, salvo errores, solo reporta nuestro comportamiento y le asigna un puntaje en relación a qué tan prontos somos para pagar nuestras deudas. Hacer las cosas bien será lo que mejore nuestra calificación de riesgo, no te servirá de nada contratar a nadie.

¿Qué dicen de ti?

La Constitución Dominicana nos da derecho al Hábeas Data. “Toda persona tiene derecho a una acción judicial para conocer de la existencia y acceder a los datos que de ella consten en registros o bancos de datos públicos o privados y, en caso de falsedad o discriminación, exigir la suspensión, rectificación, actualización y confidencialidad de aquéllos, conforme a la ley”, dice la Carta Magna en el artículo 70.

Por eso, los buró de crédito dominicanos, Data Crédito y Transunion, permiten que cada ciudadano dominicano consulte sobre la información que hay sobre ellos, al menos una vez al año, totalmente gratis. En sus páginas web oficiales hay instrucciones sencillas.

Ten paz en el fin de semana, tu score de crédito mejorará.

Carlos Arturo Guisarre

@cguisarre

¿Con qué puedo construir mi imperio financiero?

Quizás eres de los que han hecho todo bien. Trabajas duro, ahorras y mantienes tu cuenta bancaria en orden, entonces, con un patrimonio monetario que excede tus planes por el momento te preguntas, ¿cómo puedo invertir en instrumentos sencillos con ciertas garantías de liquidez (pagos de intereses o dividendos) en el mediano plazo?

Aunque el mercado de valores de República Dominicana aún tiene asuntos pendientes, el más visible de todos la emisión de acciones por parte de empresas, el sector financiero provee de posibilidades para los ahorrantes que están listos para pasar al nivel de inversionistas.

Certificado bancario

A quienes nunca han escuchado de las inversiones, les recomiendo el clásico certificado de plazo fijo. Paga poco, alrededor de un 6 % anual, dependiendo del banco, pero la ventaja que tiene es que tus recursos estarán garantizados hasta los 500 mil pesos, de acuerdo con las leyes dominicanas.

Más que inversión, técnicamente el certificado de depósito a plazo fijo es un modelo de ahorro bancario, que encima no paga tanto, pero es ideal para comenzar. Me dirás que no vale la pena colocar 10,000 pesos en un certificado, hagamos el análisis. Si tienes 10,000 pesos el 1 de febrero y lo colocas en un certificado al 6 %, ¿cuánto dinero tendrás el 1 de febrero del año siguiente? 10,600 pesos. Ahora bien, si tienes 10,000 pesos el 1 de febrero, y a la altura de mayo lo gastas en cosas que no necesitas, ¿cuánto tendrás el 1 de febrero del año siguiente? Nada.

Bonos

Un bono es un instrumento financiero de deuda fija mediante el cual una empresa solicita recursos del público para endeudarse, el cual se transa en el mercado de valores. Imaginamos que la empresa X quiere tomar prestado 100 millones de pesos. En vez de pedirlos al banco con intereses que pueden superar el 18 % anual, busca la autorización de la Superintendencia del Mercado de Valores, se asesora de expertos bursátiles y emite esos mismos 100 millones de pesos, pero en bonos.

Si esos bonos tienen un valor unitario de mil pesos, cualquier persona podrá ir a un puesto de bolsa, comprar algunos bonos y técnicamente prestarle dinero a la gran empresa que los ha emitido. Entonces, supongamos que esos bonos prometen un pago del 12 % de interés, si con los mismos 10,000 pesos del certificado le compras 10 bonos a dicha empresa, al año tendrás 1,200 pesos de ganancias.

Ambos tienen ventajas: el inversionista consigue el doble de lo que le pagaría un certificado de depósito y la empresa recorta probablemente seis puntos porcentuales en el “costo” de su préstamo. Sin embargo, a mayor riesgo, mayor beneficio. Si la empresa va a la quiebra no es seguro que recuperes tu inversión, también, problemas de liquides de la empresa X podrían retrasar el pago de los intereses que te corresponden.

Fondos de inversión

Un fondo de inversión es un patrimonio separado diseñado para llevar a cabo inversiones a nombre de sus aportantes, sus aportaciones también se obtienen en el mercado de valores. Imaginamos que el fondo de inversión X adquiere una plaza comercial. Al adquirir la propiedad, el fondo vende participaciones, para que sus aportantes formen parte de la transacción. Digamos que el fondo es el dueño de la plaza comercial, y los aportantes son los dueños del fondo, en la medida en la que compren aportaciones. ¿Cómo el fondo recompensaría a sus aportantes? Lo más convencional es que lo hagan por medio de los alquileres.

Las aportaciones pagarán dividendos y aumentarán en valor, en base a un mejoramiento del flujo de los alquileres. El riesgo radica, en el caso de que invierta en inmuebles, en la posibilidad de que no se sigan alquilando. También puede haber problemas si el fondo de inversión al que le has confiado tus ahorros toma malas decisiones.

Fideicomisos de oferta pública

El fideicomiso es un vehículo legal, mediante el cual se coloca en manos de terceros bienes, para que el fiduciario los administre en beneficio de otra persona o de quien se los entregó (o el fideicomitente). La tipología que nos compete es el fideicomiso de oferta pública, que es lanzado al mercado cuando sus administradores tienen la intención de incluir al público en el flujo de efectivo que produce la propiedad que está custodiada por el fideicomiso.

RD Vial es el fideicomiso de oferta pública más visible del país. Administra los peajes por mandato del Gobierno. Lo que hace RD Vial es ofrecer al mercado de valores participaciones que luego recompensa con intereses. ¿De dónde salen los intereses? Pues de lo que pagan los choferes en materia de peajes.

Algo que diferencia al fideicomiso de oferta pública del fondo de inversión es la flexibilidad. Un fondo de inversión puede sumar nuevas propiedades mientras opera, diferente a un fideicomiso, que se conforma con la vocación de administrar uno o una serie de activos sin posibilidad de que su carpeta de bienes sea modificada en el futuro.

¿Quieres iniciar un imperio financiero? Este es el inicio. En la medida en la que tus ahorros crezcan, infórmate de manera más específica sobre tu perfil como inversor y los instrumentos financieros que se adecúen a tus metas.

Por : Carlos A. Guisarre

Asume el reto del ahorro en 2020

11 total views, 11 views today

Cinco formas divertidas comenzar a construir un patrimonio financiero

Algunas personas me escriben diciéndome que ahorrar les resulta muy difícil, en especial cuando se fijan la meta de apartar el 10 % de sus ingresos. Para muchas personas que nunca han ahorrado, esta recomendación clásica puede ser cuesta arriba.

El ahorro es como un músculo que se va ejercitando en la medida en la que se practica. Así como el maratonista de hoy empezó con una caminata de cinco kilómetros, construir un patrimonio financiero pudiera significar pequeñas metas al principio.

Los especialistas en finanzas personales estamos de acuerdo en cinco maneras de empezar a ahorrar que pueden resultar divertidas, en especial cuando el compromiso se establece en pareja o en familia. Les compilo cinco retos de ahorro que son populares en Estados Unidos y Europa, sin bancos o clubes, solo tú y tu dinero.

1. El reto de “no gasto nada

Consiste en dejar de gastar en cosas que no son necesarias para ti, es decir, de las que puedes prescindir. ¿Cómo funciona? Durante este mes haz un registro de todos los gastos que puedes llegar a tener, desde comprar un café o refresco hasta la comida o la renta. Al final del mes, haz un recuento y en lista pon los gastos, cuánto dinero invertiste en ellos y clasifica aquellos que son necesarios y los que no. La idea es que dejes de gastar en aquellas cosas que no son necesarias y ahorres ese dinero.

2. El reto de los sobres

Para este necesitarás varios sobres dependiendo de los gastos que tengas, en cada uno pondrás la cantidad de dinero exacta que utilizas para solventarlos. Deberás establecer una periodicidad con la que volverás a llenar los sobres de dinero. La idea es que no utilices más dinero del destinado para cubrir el gasto del sobre, si se llega a acabar el dinero deberás esperar a volver a llenar el sobre o bien recortar el presupuesto de otros sobres. El dinero que resta ponlo en un sobre separado y guárdalo, no utilices ese dinero para nada.

3. El reto de las 52 semanas al revés

Digamos que quieres ahorrar cierta cantidad de dinero al finalizar el 2020. Lo primero es establecer una meta con la finalidad de que sea tu motivación, como irte de viaje a Asia. ¿Cómo funciona? La idea es que cada semana ahorres cierta cantidad de dinero, lo mejor de este reto es que al paso de las semanas el monto que deberás ahorrar será menos. Lo recomendable es que la primera semana comiences con, por ejemplo, RD$100, la segunda con RD$99, la tercera con RD$98 y así sucesivamente hasta la última semana del año.

4. El reto de los 10 pesos

Lo primero es conseguir una botella plástica vacía. La idea es que coloques dentro de la botella todas las monedas de 10 pesos que lleguen a tus manos. A una botella de dos litros le caben aproximadamente RD$10,300 de esta denominación,

5. El reto de ahorro del redondeo

Cada que realices una compra o pago, redondea la cuenta al siguiente monto de ceros y guarda la diferencia. Para llevar la cuenta de cuando dinero es el que llevas ahorrado puedes comprar una alcancía y depositar en ella las monedas, así sabrás exactamente cuánto dinero es el que llevas ahorrado o bien puedes descargar una app que te ayude con la contabilización de este dinero.

“Solos vamos más rápido, acompañados vamos más lejos”, dice una máxima francesa. Una de las claves principales consiste en aliarse a la pareja, familiares o amigos para jugar a estos retos, los cuales pueden ser el principio de tu gran patrimonio financiero.

Carlos Arturo Guisarre

@cguisarre

¿Necesitas Ayuda?

Llamanos a + 57 (4) 4480095

Grupo Mercadeo en USA

DICO CUSTOM LLC es miembro de DICO EXHIBICION Y DISENO COMERCIAL S.A.S. - GRUPO MERCADEO, empresa de arquitectura comercial, fabricante de mobiliario comercial.

Comencemos a trabajar, dinos tu proximo proyecto para cotizar y acompañar